Si eres un extraterrestre que acaba de llegar a la Tierra, tienes dos posibles vías de acción. Una es abducir a todo quisqui para meterles tubos por donde les quepan y después conquistar el planeta a punta de rayo desintegrador; y la otra, entrar en contacto con los humanos de la forma más amistosa y menos traumática posible. Esta segunda opción no sólo es más diplomática, sino que además te evita tener que vértelas con cansinos como el agente Mulder, así que tal vez por eso los protagonistas de ‘El agente de las estrellas’ decidieron escoger esta vía.
Ahora bien, su forma de contactar con los humanos es cuanto menos peculiar, ya que contratan los servicios de un joven agente de Hollywood, llamado Tom Stein, todo un experto en encandilar a los productores cinematográficos, y de conseguir a sus clientes los papeles deseados. Esta es la premisa de la que parte esta novela escrita por John Scalzi, y no podrá negarse que despierta una increíble curiosidad por ver cómo se desarrolla la historia.
Teniendo en cuenta que se trata de una historia que mezcla la parodia del mundo del cine y el estrellato, con invasiones extraterrestres y criaturas gelatinosas que se comunican a través de olores, lo que este libro nos ofrece es justo lo que cabría esperar: humor descacharrante y surrealista, situaciones hilarantes, diálogos cargados de chispa y sorprendentes giros en la historia.

Basta con darse un paseo por nuestras calles o, sencillamente, encender la televisión, para darnos cuenta del continuo acoso y derribo al que nos tiene sometidos el mundo de la publicidad. La metralleta del dios de las Ventas nos dispara anuncios continuamente para meternos en el coco nuevos deseos y necesidades, incitándonos a comprar indiscriminadamente los productos ofertados. Sin duda, la publicidad es una de las hijas predilectas de nuestra época, pero hace casi sesenta años hubo dos autores que ya sabían lo que ocurriría: Frederik Pohl y C. M. Kornbluth.

‘La chica del átomo dorado’ es una curiosa novela de ciencia ficción de Ray Cummings, que ha sido elegida como carta de presentación de la recién nacida Ediciones Nalvay. Se trata de una obra de 1929 que hasta el momento no había sido publicada en castellano de forma íntegra, tan sólo en una edición temprana en la que apenas llegaba a novela corta, e incluida dentro de algún recopilatorio.
El comité organizador de la AussieCon 4, la 68 Convención Mundial de Ciencia Ficción, ha anunciado en una ceremonia en Londres la lista de candidatos a los prestigiosos premios Hugo 2010.


