
Llegamos al cuarto puesto de nuestra seleccion sobre Cine Distópico y los hados del destino han querido que este sea mi primer artículo en este ciclo. Y esos mismos hados decidieron que la película a analizar por mi parte fuera una que cuando la vi en un primer momento hace varios años hizo que quedase estupefacto porque no sabía ni lo que había visto. Era un joven e inocente adolescente fan de los Monty Python gracias a mis padres (‘La Vida de Brian’ era en mi casa la típica película que se ve siempre que se tiene ocasión) y en esas ganas de conocer la filmografía de uno de sus componentes, Terry Gilliam, un amigo mío me dejó ‘Brazil’. Lejos de gustarme o no la cinta me dejó descolocado, no sabía exactamente qué había visto.
Pocos años después, con la espinita clavada y algún grado de madurez no demostrable, decidí ver de nuevo la película. Y quedé prendado de ella. No sé exactamente qué había cambiado, o si había visto un montaje distinto (que pudo ser aunque no lo pude corroborar), el caso es que me pareció una película totalmente diferente, inteligente, satírica, con momentos de tensión y algún gag de humor. No lo dudé, esa película para mí es una obra maestra.
‘Brazil’ de Terry Gilliam es una película de 1985 situada en “algún lugar en el siglo XX”. Escrita por Gilliam, Tom Stoppard y Charles McKeown y protagonizada por Jonathan Pryce, Kim Greist y Michael Palin, entre otros. Antes de pasar a comentar las delicias que nos ofrece ‘Brazil’ vamos a hablar un poco del artífice de esta cinta: Terry Gilliam.
El Director: Terry Gilliam

Terrence Vance Gilliam nace en un pequeño pueblo de Minessota, aunque pasó su adolescencia en California durante la cual se empezó en interesar en la revista MAD Magazine, editada en aquella época por el mítico Harvey Kurtzman. Esto le llevó a desarrollar una feceta artística, en concreto en animación y tiras cómicas, durante sus años de universidad, en los cuales desarrolló la revista Fang. Poco después Harvey Kurtzman le ofreció trabajo en la revista Help! en la que conoció a John Cleese, con el que años más tarde fundaría el grupo cómico que le llevo al estrellato: Monty Python, un sexteto formado por Cleese, Gilliam, Terry Jones, Graham Chapman, Eric Idle y Michel Palin que debutó con ‘Flying Circus’ (1969-1974) a la que siguierontres exitosas películas ‘Los Caballeros de la Mesa Cuadrada’ (1975), ‘La Vida de Brian’ (1979) y ‘El Sentido de la Vida’ (1983), tras la cual se disolvió el grupo.
Tras su carrera con los Python siguió creando nuevas películas entre las que destacan su, por él llamada, “Trilogía de la imaginación” (‘Time Bandits’, ‘Brazil’, ‘Las Aventuras del Baron Munchausen’), ‘Doce Monos’, ‘The Imaginarium of Doctor Parnassus’ y la futurible ‘The Man Who Killed Don Quixote’. Como veis los temas principales de Gilliam son sobre todo la imaginación, el onirismo y el humor, tres componentes que se explotan sabiamente en ‘Brazil’
La historia y la distopía

Terry Gilliam trabaja con un argumento un tanto rocambolesco: Debido a un error burocrático del Ministerio de Información, las fuerzas de seguridad proceden a la detención de Archibald Buttle, detención que tiene un desenlace fatal al producirse la muerte de este inocente. Sam Lowry, un funcionario con madre influyente, descubre junto con su jefe M. Kurtzman (en claro homenaje al editor y dibujante) que donde ponía Buttle debería haber puesto Tuttle. Con lo cual deciden indemnizar a la familia del detenido. Al ir a casa de los Buttle descubre a la mujer alada que protagoniza sus sueños, Jill. Sam entonces se obsesiona con ella y acepta un ascenso que le permitiría acceder a datos confidenciales sobre ella. Hasta aquí un poco la sinopsis, no quiero ahondar más en ella puesto que prefiero complementarla con su trasfondo distópico.
Nos encontramos con una distopía con un marcado tono satírico que nos presenta un gobierno totalmente burocrático y totalitario (al estilo de ‘1984’) y una sociedad ultraconsumista, que se demuestra en escenas como la de una niña pidiendo a Santa Claus su propia tarjeta de crédito, despreocupada por la situación real anteponiendo su felicidad personal y su mundillo propio. Esta situación se agrava en la clase pudiente que se fuerza a ignorar incluso que hay unos insurgentes que luchan por sus derechos que sale a relucir en la escena del atentado en el restaurante con los comensales continuando su charla como si no hubiera pasado nada.

Sin embargo nosotros conocemos el terrorismo desde la primera escena de la película, ya que la primera escena de ‘Brazil’ es una explosión. Y la siguiente es una entrevista al viceministro de información la que, al preguntarle por la razón del incremento de la campaña de bombas, el viceministro Helpmann responde:
Malos deportistas. Una despiadada minoría de gente parece haber olvidado las viejas virtudes. Ellos no pueden limitarse a ver al otro colega ganar. Si esta gente simplemente jugase el partido, en vez estar parados en la línea de banda interrumpiendo…
Como podéis ver el gobierno quita todo el hierro que puede al asunto en ese deber gubernamental de mantener desinformado al pueblo. ¿Para qué preocuparse de cuatro tarados que llevan trece años poniendo bombas? No se preocupe, vaya de compras y sea feliz. No quisiera meterme en cuestiones sociopolíticas, sobre todo tal como está el panorama, pero desgraciadamente esta respuesta tan grotesca es, y ha sido, la habitual de la clase gobernante desde tiempos inmemoriales.

Me llamó mucho la atención de que en este mundo las carreteras estén valladas y tapizadas de carteles para que el conductor no vea que no todo es de color de rosa (da la casualidad de que esa carretera pasa por un polígono industrial). Es un detalle que se me había escapado hasta que hace una semana revisioné la película para hacer este artículo. Y no pude evitar acordarme de ‘Wall·E’ que, aunque disfrazada, nos presenta una distopía encarnada en la nave, en el que los pasajeros del crucero viven absortos en una espiral de consumismo y comodidad.
También se desprenden muchos temas como la obsesión por la belleza y la cirugía que, mientras que en el caso de la madre del protagonista logra rejuvenecer con éxito, en el caso de su mejor amiga la cirugía le trae complicaciones severas,aunque según el cirujano no haya nada de lo que preocuparse, creando esa aura de falsa felicidad común en la alta sociedad que está dormida en su decadencia.
Para terminar con este apartado, una vez comentados los temas transversales que trata ‘Brazil’ me gustaría comentar la tecnología completamente obsoleta incluso para la época en la que se realizó la película. Vemos como, salvo contadas excepciones, como por ejemplo la tecnología médica y la culinaria, el espectro tecnológico-científico no parece haber avanzado gran cosa, teniendo los aparatos domésticos un aspecto viejo que roza que sin duda recuerda a otra obra maestra que es ‘Blade Runner’.
La música

Mención especial merece la música, puesto que juega un papel muy importante ya que describe las sensaciones del protagonista en particular y el ambiente de la película en general, esta música nos lleva por el viaje interior de Sam Lowry porque más allá de todo el panorama distópico de ‘Brazil’ es la subjetividad, los sentimientos, emociones, pensamientos y ensoñaciones de este humilde funcionario el verdadero leit motiv de la película.
Nos adentramos, a través de la música, en una composición audiovisual como pocas se ven, con el famoso tema ‘Aquarela do Brasil’ como hilo conductor al que acompañan piezas más clásicas pero que reflejan perfectamente el estado de ánimo de Lowry, el idilio, la ensoñación, la acción, la locura. Un estado que al final de la película estalla en una secuencia que yo la tengo grabada desde la primera vez que vi esta película.
Porque ya he demostrado que ‘Brazil’ no es una distopía al uso, ya que posee ese tono satírico, que parodia tanto a las distopías como a la burocracia, sino que tampoco es una película normal, o por lo menos como se entiende bajo los estándares actuales del cine. Si tuviera que definirla en dos palabras no tengais duda de que emplearía la expresión “maravillosa composición”.
Decía al principio del artículo que los hados habían querido que esta sea la primera película del ciclo distópico de la que os hable, pero también ha coincidido que hoy hace un año desde que publiqué mi primer artículo en este blog. Así que no se me ocurre mejor manera de celebrarlo que terminando este artículo con el tema central de la película ‘Aquarela do Brasil’ con la que concluye la película.
Brazil, where hearts were entertained in June, We stood beneath an amber moon, And softly murmured ‘Some day soon’ We kissed and clung together, Then, tomorrow was another day. The morning found me miles away, With still a million things to say, Now, when twilight beams the sky above, Recalling thrills of our love, There’s one thing I’m certain of, Return, I will, To old Brazil.
Más Info | Guión de ‘Brazil’ (Inglés)


Comentarios
Gran película y gran director. A ver si saca de una vez para adelante su proyecto de Don Quijote.
Esta la tengo en tareas pendientes...
Cuando la vi por primera vez era muy pequeño, tenía apenas unos 8 años, y recuerdo que no le entendí nada por supuesto, pero además me dejó una sensación extraña, acongojante. Ciertas escenas se me quedaron clavadas en la cabeza, hasta que tuve oportunidad de visionarla nuevamente, ya con cierta madurez, y tengo que admitir que aún ahora, la misma sensación extraña y acongojante me acompañan con su visionado.
Saludos
¿Lo del puesto número cuatro significa que la consideráis mejor que Metropolis?
Yo empezé a verla hace muuuchos años y no fui capaz de pasar de los quince primeros minutos. Desde entonces me digo a mí mismo que le dé otra oportunidad, pero ahí sigue. A ver si lo hago algún día xD
@Warren, dentro del top hemos llegado a un punto en el que nos es casi imposible determinar si tal película es mejor o peor que otra, de hecho este top 5, para mí son películas de diez todas.
De hecho Metropolis, Brazil y la siguiente película que no desvelaré, están las tres con un empate técnico en nuestra clasificación interna, separadas tan sólo por unas centésimas puntuales. Ya hay más diferencia con los dos primeros puestos
Brazil es un clásico y de las mejores pelis de Terry Gilliam. Es complicada, ambigua, compleja, tiene un "desparrame" visual impresionante y verla por primera vez provoca fascinación perplejidad. El otro día mis colegas y yo estuvimos hablando de las películas que faltaban e hicimos un top 3. Yo pensaba que esta estaría en dicho top
De Brazil hay que decir que hasta lo puedes llegar a pasar mal ya que es uno de los ejemplo más claros en el cine de como una sociedad puede terminar con los sueños e ilusiones de las personas y convertirlas en lo que son, otro medio mas de producción y consumo. El tono y narrativa es como la película... Siempre mantienes la ilusión de poder soñar y hacer volar tu mente, pero la maquinaria de la sociedad es aterradora.
Cabe decir que aparte de la gran narrativa visual de Gilliam, hay que destacar su excelente guión (con nominación incluída al Oscar) y la soberbia actuación de Jonathan Pryce... y también hay que decir que el final de dicha peli (a no desvelar) es uno de los finales más brutales que un espectador se puede encontrar.
bueno la vi hace un par de dias, por que es de las pocas que no habia visto de la lista, y madre mia, es una maravilla a todos los niveles, ese humor negro es para morirse de risa o echarse a llorar, y las actuaciones son soberbias, Jonathan Pryce esta de 10, pero los secundarios dan empaque a la pelicula, Ian Holm, Robert de Niro, Michael Palin, magnificos.
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