
Por mucho que a Garth Ennis ya le hayamos pillado el truco, yo me esperaba algo muy diferente de 303 (Glénat) de lo que me he encontrado. La historia del soldado perfecto en medio de un ejército en decadencia prometía, al menos, cierta diversión estilo Ennis y, además, quienes ya lo habían leído hablaban de un afán por trascender más allá de la bofetada gamberra.
En realidad, lo que tenemos aquí esa un Ennis demasiado consciente de que está haciendo “uno de los cómics de su vida”. Parece como si el siempre excesivo autor se hubiese mirado el espejo, contemplado algunos de sus defectos y querido demostrar que es capaz de hacer mucho más que de poner el piñón fijo. Pero, por desgracia, de tan serio que se ha puesto ha acabado por aburrirnos.

303 es un cómic plagado de meditaciones trascendentales, de filosofía sobre la guerra, los soldados y cómo se les utiliza cuando se les necesita para luego abandonarles a su suerte. Nada que no hayamos visto ya, especialmente gracias a unos Estados Unidos a los que nunca les dejará de sangrar la herida de Vietnam.
Para narrar eso, Ennis plantea tres etapas en un camino suicida y con un viejo rifle como hilo conductor. Los problemas son varios: el primero, que la obra no acaba de coger el ritmo que plantea. Ni es un tebeo bélico ni tampoco uno reflexivo. Se queda a medio camino de sus propósitos y parece como si Ennis hubiese rellenado los huecos que dejaban los discursos mentales de los personajes con secuencias al azar. ¿Alguna de ellas marca realmente la evolución del militar ruso protagonista? De hecho, ¿cambia en algo el personaje con los acontecimientos, como parece hacernos creer Ennis? Yo creo que no y que todo está supeditado a la última escena. Para ese viaje, seis números son demasiadas alforjas.

Y luego está el dibujo de Jacen Burrows, muy por debajo de lo esperado: Realismo torpe, sin capacidad para diferenciar unos militares de otros, sin matices, todo visto antes y mejor hecho.
303 acaba siendo una obra decepcionante, a la que Glénat ha tratado mejor de lo que se merece y que está recomendada sólo para seguidores y fanáticos de la obra de Garth Ennis. El resto tendrá mejore sitios donde invertir su tiempo.


Comentarios
Supongo que o te gusta Ennis o no le cojeras el gusto a 303. Me jode decirlo, pero conforme la historia avanza, estas esperando algo... que nunca sucede, con lo que al final te quedas con un sabor de boca regular.
Ya se sabe, hay muchos mas comics por el mundo.
armadamaister: Yo creo que incluso para fans de Ennis esto es de lo más flojillo. Es lo que tú dices: parece que va a pasar algo y no ocurre na-da.
Ok, no es recomendable. Noted. Ahora bien, para alguien que JAMÁS ha leído nada de Garth Ennis, ¿es recomendable THE BOYS? ¿Hay algo mejor para iniciarse con el tipo? Recordad que vuestra palabra es sagrada para quien esto escribe, así que aconsejadme bien. Gracias por anticipado.
Clark: The Boys sí es recomendable. Es Ennis en estado asilvestrado y divertido. Generalmente, lo mejor para iniciarse con el tipo sería decirte Predicador, pero The Boys la puedes pillar aún en sus primeros números. Si la cosa te gusta, pasa a Predicador.
De todas maneras, ten en cuenta que The Boys es la serie que DC (Wildstorm) se quitó de encima tras seis números por lo salvaje que era, así que ya sabes que no te vas a encontrar un plato fino precisamente.
El "afán por trascender más allá de la bofetada gamberra" es un hecho desde hace ya bastante tiempo, gracias a lo que es (con permiso de "Predicador") su mejor obra: "Max: Punisher". Historias como "Las viudas", "Los esclavistas" o "Arriba es abajo y blanco es negro" son tan buenas que asustan.
Respecto a "The Boys", el primer arco me resultó muy agradable de leer, pero el segundo me resultó un tanto cansino.
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