
Desde hace tiempo, Fábulas no sólo es la mejor serie de cómic USA que pueda seguirse, sino también una de los pocas que el lector sabe mientras la lee que está haciendo historia, que va a ser recordad por mucho tiempo. Como demuestra el nuevo tomo publicado por Planeta, titulado El buen Príncipe, es tal el talento desplegado por Bill Willingham y sus acompañantes en cada una de las páginas que se puede hablar de una obra maestra sin miedo a exagerar.
Fábulas ha sabido crecer desde su espléndido inicio para llegar al número 60 con todo aún por contar. Willigham y Buckingham se han propuesto manejar los géneros literarios a su antojo y en este la Épica, con mayúsculas, se hace dueño y señor del relato. La historia de Papamoscas, de su tragedia personal, su sacrificio y su aventura, es ya digna de entrar en el imaginario popular. No sólo es que el personaje venga de un cuento, sino que, a partir de ahora, ésta debería ser su versión canónica, la que contar a nuestros hijos cuando se vayan a la cama.

Willingham mezcla las historias del ciclo artúrico con la de su propio mundo de fantasía y nos habla de la posibilidad de redención, de cómo se pueden superar las tragedias sin necesidad de acudir a la venganza, de cómo el destino se puede manejar al antojo. El buen príncipe, Ambrose, se enfrenta durante nueve números a su particular odisea. Para quienes hemos seguido Fábulas desde el comienzo, o para quienes nos hemos incorporado a mitad de trayecto pero hemos devorado los ocho tomos anteriores, parece increíble ver cómo un personaje que parecía el típico secundario de humor ha sido capaz de adquirir la dimensión trágica que Papamoscas tiene aquí.
El talento de Willingham no parece tener fin, igual que su capacidad para ampliar más y más el trasfondo de su relato, para meter al lector en un mundo que sólo puede ser suyo. Fábulas es un clásico de la fantasía, un universo de los que sólo aparecen muy de vez en cuando y cuya huella perdura. En el arco de El Buen Príncipe, Willingham introduce importantes modificaciones a ese mundo de las Tierras Natales y Villa Fábula, cambios que quizás sean decisivos en el futuro de la serie.
Es curioso que haya quien achaque a este tramo de Fábulas una actitud demasiado contemplativa, como si nada estuviese ocurriendo. Yo tengo la sensación contraria, como esas jugadas de ajedrez cuyos movimientos parecen banales pero acaban siendo los decisivos a largo plazo. Que el ritmo sea pausado no implica que aquí haya decompressive storytelling: en segundo plano el huracán sigue desatado, la guerra entre Villa Fábula y el Imperio está a punto de explotar.
Haceos un favor: si aún no habéis probado Fábulas, pedid ese regalo a los Reyes. Estaréis disfrutando de las mejores horas de diversión que la industria del cómic puede daros. Recomendado es decir poco.
En Zona Fandom | Fábulas



Comentarios
Creo que llegué hasta el tercer tomo y la dejé ahí. Era buena, pero en ese momento cosas como "EX-Machina", "Los Muertos Vivientes", "Criminal" o "Max: Punisher" me parecían infinitamente superiores. Es probable que la retome, últimamente estoy leeyendo en muchos sitios críticas y reseñas que me hacen pensar que dejé a medio una gran serie. Pero coño, es que cuando yo la dejé parecía que no iba a despegar...nunca es tarde si la rubia es buena, nenes.
Yo voy ahora por el tercer volumen de los editados (aunque no están en orden y hay que investigar para saber cómo van, pero bueno, para eso está internet), el de los Soldaditos de Plomo. Los dos primeros me gustaron mucho, y espero que éste también. Seguiré adelante.
Fables es de lo mejor que uno puede leer hoy en dia. Parece mentira, pero hay alguien que sabe usar sus armas. Me explico. Estoy harto de planteamientos interesantes que se quedan en buenas intenciones. Hacen una película en la que a alguien le dan el poder de ser Dios y, parece mentira, pero alos guionistas solo desarrollan un par de chistes mediocres. En Fables se aprovecha muy bien el \"sustrato\" y te sorprenden/emocionan en cada número.
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