Es muy curioso cómo todos esperábamos la cuarta temporada de ‘Torchwood’ como agua de mayo. Tras dos temporadas en la que el spin-off de ‘Doctor Who‘ se nos presentaba como un “procedimental de ciencia ficción” (por llamarlo de alguna manera) y una brillante tercera temporada que ponía todo en el asador con un único caso a lo largo de sus cinco episodios creo que todos esperábamos mucho de ‘Torchwood: Miracle Day‘, la temporada coproducida por BBC y Starz y estrenada recientemente por esta última. Cuestión de expectativas, supongo.
Ha pasado un tiempo desde ‘Torchwood: Children of Earth’ y no hay ni rastro del Instituto Torchwood. El paradero de Jack es desconocido mientras que Gwen y Rhys viven tranquilitos apartados de la civilización en una pequeña casita donde cuidan a su hija. El mismo día que la palabra Torchwood empieza a rondar por los ordenadores de todo departamento del Gobierno de EEUU incluyendo la CIA, ocurre el Día del Milagro: nadie muere, la muerte ya no existe con todo lo que ello implica. Y no quiero adelantar más porque es casi mejor que descubráis lo que va pasando vosotros mismos.
La verdad es que una vez superada la fase “no es Children of Earth” uno se da cuenta de que está siendo una buena temporada. Una vuelta a los orígenes como comentó Marina que coge lo mejor del modo de hacer series de ambos mundos: Estados Unidos y Reino Unido. Del primero coge los medios y del segundo el tono de la historia y lo que plantea. Del guión no hablo porque se nota un poco de choque cultural y ante la duda se tiene en mente que está hecho para un público americano y hay cosas que se las dan algo masticaditas (especialmente sonrojante el tema del triangulito en ciertas escenas en las que descubren obviedades como con cierta política del último episodio).
Editores 8
Comunidad 8,5