A partir de la publicación de este manga de Aya Kanno, empezó a popularizarse en Japón la expresión ‘otomen’ para referirse a los chicos cuyos gustos, aficiones y formas de pensar son más propios de una chica. Así es precisamente el protagonista de esta historia, Asuka Masamune. A ojos de los demás, es el varonil capitán del equipo de kendo, pero en la intimidad le encanta cocinar, leer shojo y coleccionar peluches y objetos monos.
Salvando lo esterotípico de estos gustos y aficiones, la verdad es que el punto de partida del manga es bastante divertido. Especialmente porque coge los tópicos del manga shojo y les da la vuelta, de modo que mientras que Asuka adopta el rol de la chica que suele protagonizar este género, Ryo Miyakozuka, la chica de la que está enamorado, ejerce el papel de hombre.
Así, Ryo también tiene sus fantasías románticas, pero es una nulidad con la cocina y con otros tejemanejes considerados propios de las féminas. Desgraciadamente, también es el personaje más soso de esta historia, pues no tiene una personalidad demasiado atrayente ni resulta demasiado hilarante en las escenas humorísticas desatadas por sus torpezas. En ese sentido, la protagonista de ‘Nodame Cantabile’ es muchísimo más divertida.
Debido al intercambio de papeles entre ambos, su relación es curiosa y entretenida, pero como son más pavisosos que los protagonistas de ‘Bakuman’, necesitan de un tercer personaje para darle la chispa necesaria. Se trata de Juta Tachibana, un joven ligón que también esconde un secreto: publica un manga shojo bajo el seudónimo de una mujer cuya historia está basada en las peripecias románticas de Asuka. Curiosamente, Asuka está enganchadísimo a la serie; claro, cómo no va a sentirse identificado con el protagonista si es él mismo.
Aunque la autora todavía no ha explotado a fondo el personaje de Juta, es el que tiene más papeletas para dejar los momentos más divertidos e hilarantes de la serie. Y espero que lo haga, porque ese carácter disparatado es lo que más hecho en falta en ‘Otomen’ para que sea un manga realmente bueno.
Así que, por el momento, lo que podréis encontrar en ‘Otomen’ es una historia romántica que parodia los tópicos del shojo y unos personajes que se ganan nuestra simpatía, aunque no terminen de hacérsenos entrañables. Además, es una lectura apropiada para los lectores menos aficionados a la miel y las pasteladas que quieran darle una oportunidad a este género del manga. Si en próximos tomos se potencia su sentido del humor, es posible que se gane alguna estrellita más.


Comentarios
Acabo de leer el primer nº de dicho manga para ver como era. Me recuerda un poco a El Secreto de Haruka (que iba de la chica más popular de un instituto cuyo mayor secreto era que le encantaba el manga y en su instituto ser una "otaku" era sinónimo de "apestado"). El dibujo es muy shojo y los personajes masculinos rozan lo "yaoi". La historia es entretenida aunque no engancha. Como dice JV Nodame Cantabile (que también he estado leyendo estos días) tiene una lectura mucho más atractiva (sobre por Nodame que es una "diosa de la suciedad" XD). Leeré algún nº más para ver si termina de enganchar o no.
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