Precisamente decía Bill Adama, a propósito de su libro favorito, que nunca lo terminó de leer, ya que le gustaba tanto que no quería leer cómo terminaba. Con ‘Battlestar Galactica’ nos pasa lo mismo. Es una serie que nos ha hecho disfrutar tanto que desde que se reanudó su emisión en enero cada episodio nos acercaba más a su final. De hecho cuando el miércoles se emitió ‘The Last Frakkin’ Special’ fue cuando realmente me di cuenta de que ya no había marcha atrás, se había iniciado la cuenta atrás para el final.
No sé vosotros, pero para mí afrontar el último episodio es como afrontar el episodio piloto de la serie. No sabes muy bien qué es lo que te vas a encontrar, si te va a gustar, si responderá a tus expectativas, si va a estar a la altura de la serie, si responderá absolutamente todas las respuestas… cientos de preguntas que hay que procurar aparcar para ver las últimas dos horas de una de tus series favoritas. Aunque lo peor de todo es que una vez que lo ves no sabes cómo reaccionar. Os lo digo tal cual: He estado los últimos dos días asimilando el final de ‘Battlestar Galactica’.
Sí, dos días, exactamente desde las 4:10 AM del sábado 21 de marzo. Hora aproximada en el que los créditos finales del último episodio de BSG se emitieron. Servidor decidió que la ocasión merecía verlo en directo por internet, pero calculé mal la hora (EEUU establece el horario de verano tres semanas antes que nosotros) y sólo pude ver la última hora, vamos, el final propiamente dicho, menos mal que después pude ver el episodio entero. Pero bueno, dejemos de lado la anécdota del día y repasemos este grandioso final.