Aunque siempre deja el listón muy alto, Ed Brubaker sigue superándose con cada nueva entrega de ‘Criminal’. En esta ocasión, el arco argumental de cuatro números titulado ‘Mala noche’ nos presenta a Jacob Kurtz, otro de esos personajes oscuros y atormentados que tan bien disecciona el guionista de Maryland en sus cómics.
Jacob vive solo y presa de un insomnio crónico desde que su mujer murió en un accidente de tráfico, un caso que tardó en resolverse y por el que estuvo a punto de dar con sus huesos en la cárcel. Las noches en vela le sirven para trabajar en la tira que dibuja para un periódico protagonizada por el detective Frank Kafka, cuyo papel en la historia resultará decisivo y que por su aspecto homenajea al Dick Tracy de Chester Gould. En una de sus largas vigilias, Jacob acude a un bar que suele frecuentar y allí se desencadenará la negrísima trama de este volumen. El pistoletazo de salida lo da su encontronazo con Iris, una explosiva pelirroja; y con su violento novio, Danny. A partir de ahí, puede ocurrir cualquier cosa, especialmente cuando el pasado de Jacob demuestre no estar tan enterrado como parecía.
Nuevamente, Brubaker saca a relucir sus dotes para el género negro con una historia perfectamente construida, diálogos siempre certeros y personajes tan miserables como humanos. No deja de sorprenderme lo redondas y absorbentes que resultan sus guiones sin necesidad de piruetas excesivas en su desarrollo ni de tratar de poner patas arribas el género. Bru juega con los elementos recurrentes de estas historias (femmes-fatales, polis corruptos, historias contadas desde la perspectiva de personajes diferentes), pero lo hace con tanta frescura y personalidad que parece que nunca antes hubiéramos leído nada similar.
Cada vez me enamoro más de este tipo. ¡Diox! Catwoman, Criminal, Incógnito... Ahora me estoy leyendo su Capitán América y disfrutándolo como un enano, y eso que el capi no está ni de lejos entre mis personajes favoritos.