
Venga, va, lo admito: estoy salivando. Hoy se pone a la venta, en EEUU, Batman, The Complete Animated Series, que recoge los 109 episodios de la serie creada por Bruce Timm y Paul Dini en 1992. Es un lanzamiento jugoso para los que somos seguidores del personaje de cómic y también para los que creen en que las series de dibujos dirigidas a niños también pueden tener la suficiente enjundia como para captar la atención de los adultos.
Es así: la serie de dibujos de Batman creó escuela y ha sido el espejo en el que se han mirado muchas otras desde entonces. Ni Dini ni Timm quisieron cerrar su audiencia: pretendían crear una producción de aventuras que cualquiera pudiese seguir. Ya de paso, dieron con una gran versión de Batman, que ni era el de Frank Miller ni el de la versión cinematográfica de Tim Burton (sus referentes más cercanos), pero que cogía elementos de cada uno de ellos y les daba forma propia mezclándolos con lo más clásico del personaje: sus dotes detectivescas.


