Antes de nada, es necesario aclarar que aunque la portada pueda llevarnos a pensar que estamos ante una historia futurista, ‘Bacterias’ es un slice of life ambientado en el París contemporáneo. Sí nos evoca en ciertos momentos la sombra de ’2001: Una odisea en el espacio’, especialmente en la escena introductoria protagonizada por unos homínidos prehistóricos que descubren el arte pictórico en las paredes, pero el resto es un retrato de la vida cotidiana.
Los protagonistas son dos jóvenes que viven en el mismo edificio de un barrio parisino. Vincent es un pintor bastante colgado con el alcohol que lleva una vida caótica y ajena a las responsabilidades. En el extremo contrario, Elodie es una huérfana que trata de sacar adelante a sus hermanos tras la muerte de sus padres. El contraste entre estos dos personajes podría haber supuesto uno de los mayores encantos de la obra, pero en mi opinión no se explota lo suficiente y nos deja ese regusto de oportunidad perdida.
En cualquier caso, el inicio de la historia es muy prometedor. Junto con los primeros pasos de la relación entre Vincent y Elodie, el castellonense Calo genera intriga al lector presentando una serie de suicidios en el Sena, empezando por una anciana que vivía en el mismo edificio que los jóvenes. Pero desgraciadamente, esta trama termina por resultar meramente anecdótica y la intensidad de estas primeras páginas se va diluyendo a medida que avanza la historia. El resultado es un cómic con buenos momentos pero poca fuerza en su conjunto.


