
Cuando se acerca el mes de septiembre hay varias cosas que no se pueden evitar: la depresión post-vacacional, los anuncios de la vuelta al cole y la avalancha de coleccionables variopintos que inunda los kioscos. Dentro de esa maraña de casas de muñecas, piezas de barco y fragmentos de dinosaurios, es una alegría ver que hay hueco para los cómics, y en este post hablaremos de los coleccionables tebeísticos que están saliendo estos días a la venta.
Estén mejor o peor seleccionados, sean más o menos jugosos, lo cierto es que suelen ser una buena oportunidad para hacerse con grandes obras a un precio ajustado, así como una buena excusa para dejarse caer por esos kioscos en los que de canis nos quedábamos embobados por la cantidad de tebeos que tenían. Sí, una mayor presencia de los cómics en los kioscos sería un buen paso para abrirlos a un público más amplio, pero eso ya sería tema para otro post.
Dejemos de ponernos nostálgicos y veamos qué coleccionables comiqueros podemos encontrar en el kiosco de la esquina.


El mes de Septiembre, que ya nos está abandonando, es uno de esos meses repleto de tópicos. La vuelta al cole, el síndrome post-vacacional y, mi favorito, la avalancha de coleccionables que abarrota los quioscos. Hace bastantes años era fan de este tipo de difusión de “conocimientos”, pero conforme ha madurado mi mente, me he dado cuenta que el 90% de estos coleccionables son un auténtico pozo en el que la gente arroja cantidades ingentes de dinero sin obtener casi beneficio propio. Aunque, como todo, siempre hay excepciones.
