
Recuerdo que cuando comencé con el tema de los comics, en esos pequeños y tímidos comienzos, había ciertos personajes que despertaban mi curiosidad pero con los que no terminaba de hacerme con ellos. Uno de esos personajes era Flash, al cual veía como un tío muy chulo que corría mucho, pero poco más. Evidentemente una vez me fui metiendo en el mundillo y adentrándome en el Universo DC el personaje me fue pareciendo más y más importante y ya fui “haciéndome” con él: Jay Garrick, Wally West, Bart Allen… y sobre todo Barry Allen, Flash, dado por muerto desde ‘Crisis en Tierras Infinitas‘ hasta su regreso en ‘Crisis Final‘. Estaba claro que una vez regresado el personaje, con todo su carisma incluído habría que relanzarlo, y el encargado de tal encargo era ni más ni menos que Geoff Johns, el hombre que ya había reconstruido, con éxito, medio universo DC.
Y para ello Geoff Johns repitió el esquema usado con Hal Jordan en ‘Green Lantern‘, primero una miniserie titulada ‘Flash: Rebirth‘ que daría paso, meses después a una colección en principio regular (ya veremos que eso tiene ciertos matices) titulada, simplemente ‘The Flash‘ cuyo primer tomo ha publicado Planeta de Agostini bajo el título de ‘Flash #1: La Infame muerte de los villanos‘ recogiendo los primeros ocho números de la nueva serie así como el especial ‘Flash: Secret Files’, con guión de Johns y dibujo de Francis Manapul (‘Witchblade’) y Scott Kolins, quien ya había trabajado con Johns en la anterior etapa de ‘The Flash’, ‘Los Vengadores’ y ‘Final Crisis: Rogue’s Revenge’.



Cualquiera que siga a DC con un mínimo interés, sabe ya que cuando hay que matar a algún personaje, el primer candidato siempre es Flash. Así que ya no sorprende para nada ver en las estanterías de las tiendas de cómics un título como éste: La muerte de Flash; título que Planeta se ha sacado de la manga para agrupar las historias que recogieron los números del 9 al 13 de la edición
Aprovechando que hace poco mi tienda de cómics habitual quiso quitarse de encima parte del stock acumulado y puso a bajo precio títulos por los que no me decidía, me hice con este recopilatorio de la miniserie con la que Mark Waid, Tom Peyer y Barry Kitson quisieron homenajear los distintos encuentros entre Flash y Green Latern en su época más clásica.

