
Cuando una serie o un personaje tiene éxito, no tardan en salirle imitadores más o menos afortunados que tratan de aprovechar su tirón entre los lectores. Pero además del fenómeno de la imitación, también se produce otro mucho más interesante: el de la parodia.
Una buena parodia parte del conocimiento profundo de la obra original, y podemos encontrar desde la historias golfas de los doujinshis japoneses hasta las hilarantes adaptaciones de las que voy a hablar a continuación. Para disfrutar de estas obras al máximo es necesario conocer los cómics originales, pero nada impide que podamos leerlas a ciegas por el simple hecho de pasar un buen rato con el humor de sus autores.


