
Aunque siempre me han encantado las pelis y novelas sobre crímenes e investigación, lo cierto es que ni ‘CSI’, ni ‘Bones’, ni ninguna otra serie similar de las que se emiten en la actualidad me han llamado nunca la atención. Puede ser por sus argumentos, por sus personajes, sus actores… No lo sé. Pero el caso es que hasta que no me encontré con este dorama, no me he reconciliado con el género en la pequeña pantalla. Y me alegra decir que ha sido un reencuentro a lo grande.
El prota de ‘Mr. Brain’ se llama Tsukumo Ryusuke (interpretado por Takuya Kimura), un neurocientífico de cabellera leonina que empezó a interesarse por el estudio del cerebro tras sufrir un accidente que no sólo potenció sus capacidades para la deducción y la observación, sino que además modificó ciertos rasgos de su conducta. El caso es que Tsukumo empieza a trabajar para la IPS, una sección de la policía científica encaminada a descubrir nuevos métodos para ayudar a la policía en sus investigaciones. En principio, su labor se limita a investigaciones de laboratorio y no a resolver los casos, pero Tsukumo no podrá resistirse a meterse de lleno en los misteriosos crímenes que tendrá que afrontar la policía de Tokio.

Comienzo con este una serie de artículos que pretenden ser un glosario sobre los términos que más se usan cuando hablamos del mundo japonés. En este post os contaré que son los doramas e intentaré introduciros un poquito en el mundillo aconsejandoos alguno de ellos. En realidad un dorama no es más que una serie con actores reales de la televisión japonesa. Bien, entonces no tiene tanto misterio, diréis, pero lo cierto es que un poquito sí. Y os voy a contar que son estas cosas que hacen especial las series niponas.


