A lo largo de la semana pasada, A Coruña acogió la XIII edición de Viñetas desde o Atlántico, el salón en el que los personajes salen de las páginas de los cómics para inundar con su presencia las calles de la ciudad. Y es que en Coruña el cómic sale de su gueto y no sólo gracias a las figuras de cartón piedra que encontramos en diferentes rincones (este año con un nuevo invitado, el Joker), sino también por la propia organización del evento: exposiciones gratuitas y stands al aire libre, para que todo el mundo, y no sólo los comiqueros más acérrimos, puedan disfrutar de esta fiesta del 9º arte.
Este año el plato estrella ha sido la exposición retrospectiva dedicada a Will Eisner, con deliciosos originales de algunas de sus obras más conocidas. A ello hay que sumar las exposiciones dedicadas a otros importantes autores (que además estuvieron presentes en el salón) como son Dave McKean, Émile Bravo, Luis Royo y Carlos Pacheco, entre otros. Los autores también compartieron momentos con los lectores en diferentes charlas y coloquios.
En diversas publicaciones gallegas, estos autores resaltaron el buen trato recibido y la magnífica organización, que hay que agradecérsela a otro importante autor nacional, Miguelanxo Prado, director del evento. En lo que respecta al público, creo que todos quedamos con buen sabor de boca por la oferta de este año y, aunque es imposible contabilizar la asistencia de gente al celebrarse en las calles, bastaba darse un paseo por allí para ver que la acogida había sido excelente.

Émile Bravo, creador de álbumes tan peculiares como ‘Mi mamá está en América y conoce a Buffalo Bill’, acometió el año pasado la intimidante tarea de reescribir los orígenes de Spirou. El personaje creado por Rob-Vel en 1938 ha pasado por muchas etapas y autores diferentes, pero todos ellos siempre han coincidido en no volver la vista atrás salvo para guiños y homenajes puntuales, como en el caso de los álbumes realizados por Jean-David Morvan y José Luis Munuera.
