
El ucraniano Igor Baranko tiene en ‘La danza del tiempo’ un cómic estudiado al detalle. No es que sea un alarde de ingeniería del guión ni que esté lleno de requiebros o trampas argumentales, pero sí que parece fruto de una creación reposada, mucho más que su anterior ‘El emperador océano’, todo un delirio.
Baranko plantea en esta saga qué ocurriría si la magia india de los habitantes primitivos de América impidiese que la colonización europea prosperase. Nos lanza de lleno a una ucronía en la que Cristobal Colón no es nadie, en la que no ha habido genocidio indio, en la que los Mayas son aún dueños y señores de su zona y los pueblos del norte se plantean arrebatarles el poder.


