El aficionado a los cómics en España tiene que enfrentarse cada mes con unas cuantas decisiones muy discutibles por parte de las editoriales. Incluso hay muchos que piensan que en España, y especialmente las grandes, tienen unas cuantas ediciones chapuceras cada 30 días.
El número 6 de Green Lantern en España da la razón a los que opinan así y demuestra lo perjudicial que puede ser llevar un ritmo propio y peculiar de sacar las cosas al mercado. En su momento, cuando Planeta anunció que iba a sacar colecciones como ésta, Green Arrow, los Jóvenes Titanes o los Outsiders en “una serie mensual de contenido bimestral” a muchos nos costó entender no sólo qué significaba ese trabalenguas, sino por qué se hacía así. Al final, y como mal menor, acepté esas cabeceras compartidas porque eso suponía que casi ninguna de las series de DC (al menos de las importantes) quedaba sin traducir.
Pero, claro, llegamos a La Guerra de los Sinestro Corps y Planeta se arma un lío. No puede editarla como en EEUU porque allí todo salió mensualmente. Hacerlo cada dos meses convertiría la saga en algo más largo que Lo que el viento se llevó. Y toca hacer malabarismos. Vale, cada uno edita como puede quiere.

La épica. O mejor dicho: la epopeya. Eso es lo que trae de vuelta este primer número de La guerra de los Sinestro Corps, de Geoff Johns y Etahn Van Sciver. Esa necesidad de contar los grande restos y batallas de personajes heroicos, con confrontaciones claras, acción grande y, claro, intervención de lo sobrenatural o maravilloso. 
