
El ‘munchkin’ es quizás uno de los mayores incordios que se pueden tener en una partida de rol, y eso lo sabe el que lo ha sufrido. Se da este nombre a los jugadores que abusan de las reglas para crear personajes absurdamente poderosos. Son tipos que se comportan de forma agresivamente competitiva e inmadura, en un juego que es colaborativo por definición.
Todo comenzó como un apodo despectivo hacia jugadores novatos por parte de los de más edad, aunque al poco pasó a reflejar más un estilo de juego inmaduro que la edad. El término procede, probablemente, de los hombrecillos de la ciudad en la que aterrizó Dorothy en El Mago de Oz, por aquello de lo pequeño y esperpéntico. ¿Pero cómo podemos detectar a tiempo a un munchkin?


