El guionista Jason Aaron, que tan buen sabor de boca nos está dejando con su serie ‘Scalped’, se estrenó en la serie regular de Punisher con el arco argumental que acaba de recopilar Panini en un tomo. Para dar sus primeros pasos en la colección, Aaron decidió alejarse de la continuidad para revisitar algunos personajes míticos del entorno de Frank Castle. Y el primero de ellos es nada menos que Kingpin.
La historia arranca con una reunión de las principales familias mafiosas de Nueva York. ¿Y cuál es el punto del día? Pues como era de esperar, Punisher. Y es que el bueno de Castle tiene acojonados a todos los maleantes de la Gran Manzana, eso si no los ha mandado ya a unas vacaciones permanentes en el otro barrio. Cansados de esta situación, los cabecillas del crimen organizado deciden pasar a la acción sirviéndose de una figura mítica cuyo nombre siempre ha sonado en las calles y bajos fondos de la ciudad: Kingpin.
De este modo asistiremos al ascenso de Wilson Fisk, conoceremos algunos detalles sobre su infancia (impresionante una de las escenas que protagoniza con su padre, de lo mejor de este cómic), su familia, sus aspiraciones... Vamos, que nos metemos de lleno en su lustrosa cabeza mientras que Punisher se mantiene en un discreto segundo plano, si bien protagoniza algunos enfrentamientos de alto voltaje (como el que mantiene con un menonita).


Los surcoreanos Youn In-Wan y Yang Kyung-Il nos presentan este ‘Defense Devil’, una obra que combina acción, misterio, humor y criaturas maléficas con un resultado que en este primer tomo es más que notable. El prota de la historia es un demonio llamado Kucabara que ha sido expulsado del Reino de los Infiernos, y por tanto, despojado de sus poderes. Su única oportunidad para recuperar su antiguo rango es recolectar la materia oscura que emana de los condenados a pasar la eternidad en el infierno.







