
Charles Burns es interrogado en Shock Till You Drop acerca de la película de Agujero Negro, uno de esos cómics por los que merece la pena hacerse fanático. La historia de iniciación adolescente en plenos años 70 está plagada de imágenes poderosas, nihilismo de aquel del imperdible pero en plan sutil y una historia que no por forzosa y forzada se cae por su propio peso. Es un cómic sobre cómo se descubre el sexo y la muerte, pero va mucho más lejos de lo habitual e incluso llega a dar miedo. Todo en ella está magnificado, pero ésa es también su gran virtud.
Casi tanto como su adaptación cinematográfica, de la que Burns asegura que no sabe si Fincher va a dirigirla, pero lo que sí tiene claro es que es uno de los nombres que están involucrados en el proyecto.
Sobre su poder de control en el guión, Burns dice explícitamente:
Cuando firmé el contrato de adaptación, tome la decisión de que no trataría de tomar el control porque creo que, en última instancia, sería un proceso frustrante ya que yo lo que quiero es hacer otras historias.

Neil Gaiman llevaba un par de años enfrascado en la adapatación para la gran pantalla de Agujero Negro, la conocida novela gráfica de Charles Burns. Durante ese tiempo trabajó estrechamente con Roger Avary, antaño colaborador de Tarantino y director de la gamberra Killing Zoe. Un dúo creativo muy apropiado para llevar al cine la obra de Burns.
