
Este 2008 va a ser un año crítico para el panorama rolero a nivel mundial, debido a la inminente salida a la venta de D&D 4ª Edición, del que ya pudimos ver un anticipo en ZonaFandom. Esta afirmación puede sonar alarmista, pero más de una editorial rolera podría irse a pique, y ya ha pasado antes. Para los que llegan de nuevas, creo que es importante que nos situemos, y como tenemos que remontarnos al siglo pasado más vale ir desgranando el tema por partes.
A finales del siglo XX, cada editorial disponía de una o varias líneas de juego, cada una con su sistema de reglas básico, manuales adicionales, módulos de aventuras, etc. Algunas, como TSR con Advanced Dungeons&Dragons (AD&D), disponían de sistemas lo suficientemente genéricos como para ser utilizados en varias ambientaciones, como Dragonlance, Forgotten Realms, DarkSun, etc. Esto situaba a estas editoriales en clara ventaja respecto al resto, pues los jugadores tenían un gran abanico de posibilidades comprando y dominando un sólo sistema de reglas. Y TSR además contaba con el sistema por excelencia, AD&D.



