
Esperábamos con ganas la llegada a nuestro país del nuevo manga de los creadores de ‘Death Note’, y por fin tenemos en las estanterías el primer volumen. ‘Bakuman’ nos cuenta la historia de dos chavales, Moritaka Mashiro y Akito Takagi, que deciden poner toda la carne en el asador para conseguir su sueño: convertirse en mangakas profesionales.
Al contrario que en la historia de Light Yagami y su cuaderno de muerte, aquí la trama se despliega lentamente y la forma de engancharnos es más sutil. No hay tantos giros de guión, ni acontecimientos inesperados, ni grandes sorpresas al volver la página. Pero esto no es malo, y se agradece que para atraer al lector, Ohba y Obata no hayan repetido fórmula, sino que hayan dado un giro radical con respecto a su célebre ‘Death Note’.
Lo primero que nos va a enganchar a la lectura de ‘Bakuman’ es la cantidad de información que contiene sobre el proceso de creación de un manga: desde el storyboard al entintado, pasando por la relación con los editores, el funcionamiento de las editoriales niponas, las múltiples referencias a obras clásicas del género (bien explicadas, por cierto, en las notas de traducción incluidas al final del tomo), etc.



Death Note es un fantástico manga fruto de la unión de un excelente guión, obra de Tsugumi Ohba, y un elaboradísimo dibujo guiado por la mano de Takeshi Obata. Si os es desconocido, sólo puedo deciros que os hagáis con él en cuanto podáis, ya que los 12 tomos de los que consta han sido publicados en España de la mano de Glénat.
