
Muchos estaréis de acuerdo conmigo si digo que ‘‘Dragon Ball Raging Blast’ fue una de las mayores decepciones del pasado año. La cámara y la IA de los personajes era un desastre, los combates resultaban algo sosos y los escenarios mostraban una preocupante falta de interactividad que iba directamente en contra de todo el legado de videojuegos que nos ha dejado la famosa serie de Akira Toriyama. Ahora, Namco Bandai y Spike, el estudio responsable de la primera parte, aseguran haber escuchado a los fans para solventar todos los problemas y añadir un buen número de novedades.
Así pues, bien podríamos decir que ‘Dragon Ball Raging Blast 2’ más que una secuela pretende hacer borrón y cuenta nueva. Con más de 90 personajes y sus transformaciones (20 nuevos desde la anterior entrega y alguno que otro inédito hasta la fecha en un videojuego), 14 escenarios diferentes, un modo historia que arranca con Célula y nos lleva hasta el final de la serie (recordad, ‘Dragon Ball GT’ no existe) alternando de una forma tan fluida las escenas cinemáticas con los combates que hará que pensemos estar viendo un capítulo del anime.
Tanto la cámara como el sistema de combate se han mejorado mucho y ahora es posible encadenar toda clase de combos de un modo tan sencillo como espectacular y fluido. Moviendo el control derecho hacia diferentes direcciones podemos desatar cada uno de los ataques especiales de nuestro personaje con el evidente coste en la barra de energía y utilizando el botón R3 en el momento preciso podemos lanzar su técnica definitiva para acabar en un segundo con nuestro oponente.



